Elige qué animal quieres ser y vive tu propia aventura de coraje.
En lo alto de la Montaña Nube vivía Coco, un pequeño dragón. Todos los dragones de su familia sabían volar... menos él. Cada vez que se acercaba al borde del nido, el corazón le latía muy rápido y sus alas temblaban.
En la Madriguera Luna vivía Nina, una coneja pequeña. Cada noche sus hermanos salían a jugar al Bosque Susurrante, pero Nina se quedaba adentro: la oscuridad del bosque le daba mucho miedo.
En la Bahía Coral vivía Milo, un delfín pequeño. Toda su manada nadaba hacia el Arrecife Profundo, pero Milo se quedaba cerca de la orilla: el agua oscura y honda le daba mucho miedo.
En el Árbol Viejo vivía Zuri, una pequeña lechuza. Todas las lechuzas de su familia volaban en las noches sin luna, pero Zuri se quedaba en su nido: la oscuridad total del bosque le daba mucho miedo.
De repente, escuchó un pío-pío muy fuerte. Era Pluma, su mejor amiga, un pajarito atrapado en una rama al otro lado de un profundo cañón. ¡Solo alguien que pudiera volar llegaría a tiempo!
Una noche, Chispa, una luciérnaga amiga, se perdió entre los árboles y no encontraba el camino a casa. ¡Solo Nina conocía cada rincón de ese bosque, pero tendría que entrar de noche!
Un día, Tortu, una tortuguita amiga, quedó atrapada entre algas en el fondo del arrecife. ¡Solo alguien que se animara a nadar hondo llegaría a tiempo!
Una noche sin luna, Nino, un ratoncito amigo, se perdió en el bosque oscuro y no podía encontrar el camino a casa. ¡Solo alguien con buena vista nocturna podía ayudarlo!
Cuando el miedo aprieta el pecho, respirar despacio ayuda a encontrar la calma. Toca el círculo 3 veces, respirando hondo.
Con el corazón un poco más tranquilo, Coco caminó hasta el borde del nido, saltó... pero sus alas se sacudieron y cayó rodando por el pasto. "No puedo hacerlo", pensó.
Nina asomó la naricita a la entrada del bosque, dio un paso... y salió corriendo de vuelta a la madriguera, temblando de miedo. "No puedo hacerlo", pensó.
Milo nadó hacia el borde del arrecife, miró hacia abajo... y volvió nadando rápido hacia la orilla, con el corazón agitado. "No puedo hacerlo", pensó.
Zuri se asomó al borde del nido, abrió las alas... pero el miedo pudo más y volvió a esconderse entre las plumas de su mamá. "No puedo hacerlo", pensó.
Un búho sabio que pasaba por ahí le dijo con voz suave:
"Coco, todos los dragones valientes tuvieron miedo la primera vez. La valentía no es no tener miedo... es intentarlo de nuevo aunque el miedo esté ahí."
La tortuga anciana Tomasa, que pasaba lento por el jardín, le dijo con voz suave:
"Nina, todas las conejas valientes tuvieron miedo la primera vez. La valentía no es no tener miedo... es intentarlo de nuevo aunque el miedo esté ahí."
El pulpo sabio Ocho, que flotaba cerca de las rocas, le dijo con voz suave:
"Milo, todos los delfines valientes tuvieron miedo la primera vez. La valentía no es no tener miedo... es intentarlo de nuevo aunque el miedo esté ahí."
El ciervo anciano del bosque, que descansaba bajo el Árbol Viejo, le dijo con voz suave:
"Zuri, todas las lechuzas valientes tuvieron miedo la primera vez. La valentía no es no tener miedo... es intentarlo de nuevo aunque el miedo esté ahí."
Coco cerró los ojos, pensó en Pluma, y saltó una vez más. Sus alas se abrieron... ¡y esta vez no cayó! Al principio volaba temblando, pero poco a poco empezó a sentir el viento como un amigo.
Nina respiró hondo, pensó en Chispa esperando, y dio un paso hacia la oscuridad... y luego otro. Poco a poco, empezó a ver las sombras como formas amigables en lugar de monstruos.
Milo respiró hondo, pensó en Tortu atrapada, y nadó hacia abajo una vez más. Esta vez no se detuvo. Poco a poco, empezó a sentir el agua profunda como un lugar lleno de sorpresas.
Zuri respiró hondo, pensó en Nino esperando, y abrió las alas una vez más. Esta vez voló. Poco a poco, empezó a ver las estrellas como pequeñas luces guía en lugar de la oscuridad que asustaba.
Coco voló sobre el cañón y llegó justo a tiempo. Con mucho cuidado, llevó a Pluma de regreso a su nido. Todos los dragones vitorearon: "¡Coco puede volar! ¡Coco es valiente!"
Nina cruzó el bosque, encontró a Chispa y la guio de regreso a casa siguiendo la luz de las estrellas. Todos celebraron: "¡Nina cruzó el bosque oscuro! ¡Nina es valiente!"
Milo llegó hasta el fondo, liberó a Tortu de las algas y nadaron juntos de regreso a la superficie. Toda la manada celebró: "¡Milo nadó hondo! ¡Milo es valiente!"
Zuri encontró a Nino y lo guio de vuelta a casa siguiendo la luz de las estrellas. Todo el bosque celebró: "¡Zuri voló en la oscuridad! ¡Zuri es valiente!"
por ser tan valiente como Coco 🐉 Nina 🐰 Milo 🐬 Zuri 🦉